Solamente un 65% de las mujeres afirma llegar al orgasmo durante sus relaciones sexuales.
Esta cifra revela que aún queda mucho por hablar y explorar en torno al placer femenino. El 8 de agosto, Día del Orgasmo Femenino, nos recuerda que el placer no debería ser una excepción, sino parte natural de conocernos, cuidarnos y reconectar con nuestro cuerpo.

Durante mucho tiempo, el orgasmo femenino fue invisibilizado o reducido a un tema incómodo. Hoy sabemos que no hay una única forma de sentir, y que cada experiencia es distinta. Explorar nuevas herramientas, como los lubricantes a base de agua, no es una señal de que algo “falta”, sino una forma de descubrir sensaciones nuevas y diferentes, de suavizar el camino y abrir espacio para el gozo sin prisa.
El placer no es solo el orgasmo, es todo lo que ocurre antes: las caricias, las pausas, el juego y la intimidad. El 8 de agosto nos invita a dejar de ver el placer como un objetivo y empezar a vivirlo como un viaje. Y si un pequeño gesto, como usar un lubricante, puede hacer que ese viaje sea más cómodo y placentero, ¿por qué no intentarlo?
Permitirnos sentir con libertad, con ayuda de productos pensados para el bienestar sexual, es un acto de autocuidado y de amor propio. Porque el placer es parte de conocernos, y cada sensación cuenta cuando nos damos permiso de explorar.