8M: Conmemoración, no celebración
El Día Internacional de la Mujer tiene sus raíces en las luchas obreras y sufragistas de inicios del siglo XX, cuando miles de mujeres salieron a las calles para exigir condiciones laborales dignas, jornadas justas y el derecho al voto.
No nació como una conmemoración simbólica, sino como una demanda de justicia e igualdad.
Desde 1975, la ONU reconoce oficialmente el Día Internacional de la Mujer, consolidándolo como una fecha global para visibilizar avances, pendientes y la vigencia de estas luchas.[1]. Esta fecha nos importa porque nos recuerda que los derechos conquistados deben conocerse, ejercerse y defenderse todos los días.

Derechos alcanzados:
En los últimos años, México ha logrado avances importantes en la protección de los derechos de las mujeres. Hoy contamos con:
●Reconocimiento constitucional del derecho a una vida libre de violencia.
●Promulgación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
●Tipificación del feminicidio en códigos penales.
●Mecanismo de Alerta de Violencia de Género.
●Paridad en todo (participación política equitativa).
●Reconocimiento de violencia digital (“Ley Olimpia”).
●Protocolos de atención con perspectiva de género.
●Despenalización progresiva del aborto en diversas entidades.
●Articulación con marcos internacionales como la Convención de Belém do Pará.
¿Cómo vamos en este sexenio?
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado la igualdad sustantiva mediante reformas constitucionales (artículos 4º, 21, 41, etc.), garantizando la paridad de género en la administración pública, igualdad salarial y mayor protección contra la violencia vicaria y digital. Destacan la pensión para mujeres de 60-64 años, la creación de fiscalías de género en todo el país, y la operación de centros de atención y la línea 079[2].

● Reformas Constitucionales (Igualdad Sustantiva): Se han establecido reformas de vanguardia para asegurar la igualdad de género a nivel constitucional y la obligatoriedad de gabinetes paritarios.
●Pensión Mujeres Bienestar: Programa social dirigido a mujeres de 60 a 64 años, iniciando en 2025 para promover su autonomía económica.
●Combate a la Violencia de Género: Se fortaleció el marco legal (Ley Olimpia, violencia vicaria) y se obliga a que las fiscalías cuenten con unidades especializadas en violencia contra las mujeres.
● Acciones de Protección: Implementación de la línea nacional 079, distribución de cartillas de derechos y el desarrollo de centros libres de violencia.
●Visibilización Histórica: Creación del museo «Mujeres de México» en Palacio Nacional y la sección «Mujeres en la historia» en las conferencias matutinas.
●Igualdad Laboral: Acciones enfocadas en garantizar la igualdad salarial bajo el principio de «a trabajo igual, salario igual».[3]
¿Por dónde empezar?
Conoce la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, también conocida como “Ley 2.0”, reconoce el derecho de todas las mujeres en México a vivir sin violencia. Con esta legislación, la violencia dejó de considerarse un asunto privado y pasó a ser una responsabilidad pública.

Su relevancia no se limita a definir las distintas formas de violencia; también fija obligaciones claras para el Estado, en todos sus niveles.
En ese sentido, el Estado tiene la obligación de:
• Prevenir la violencia.
• Atender y proteger a las víctimas.
• Investigar y sancionar a los agresores.
• Reparar el daño.
La ley reconoce que la violencia no es sólo física. También incluye:
● Violencia psicológica
● Económica
● Patrimonial
● Sexual
● Digital
● Feminicida
● Institucional y comunitaria
Lo que toda mujer en México necesita saber:
1.Tienes derecho a vivir libre de violencia – La ley protege contra la violencia física, psicológica, sexual, económica, patrimonial y digital. Nadie tiene derecho a agredirte o controlarte.
2.El acoso y el hostigamiento son delitos – Si alguien te incomoda, presiona o te hace insinuaciones sexuales sin tu consentimiento, puedes denunciar. Esto aplica en la calle, el trabajo, la escuela y en línea.
3.Tienes derecho a la igualdad laboral – Debes recibir el mismo salario por el mismo trabajo y tener las mismas oportunidades de crecimiento. Despedirte por embarazo o estado civil es ilegal.
4.Tienes derecho a decidir sobre tu salud y tu cuerpo – Puedes acceder a servicios de salud dignos, información sobre salud sexual y reproductiva, y tomar decisiones sin violencia ni presiones.
5.Tienes derecho a la educación y a las mismas oportunidades – Ninguna niña o mujer puede ser excluida de la escuela o de oportunidades por su género.
6Tienes derecho a denunciar y recibir protección – Existen órdenes de protección, refugios, asesoría legal y atención psicológica gratuita si estás en una situación de violencia.
7.No estás sola. hay instituciones que te respaldan – Puedes acudir a institutos de las mujeres, fiscalías especializadas.
Derechos que debes conocer:[4]
Los derechos de las mujeres mexicanas no son concesiones, sino garantías conquistadas a lo largo de décadas de movilización social, reformas legales y transformación cultural y son reconocidas en la Constitución y en tratados internacionales.
● Derecho a ser libre y ser feliz
● Derecho a vivir en familia, en paz y con bienestar
●Derecho a la educación
●Derecho a la salud
●Derecho a la vivienda
●Derechos comunitarios
●Derecho a una identidad y a la autonomía
●Derecho a la cultura
●Derecho a la libre expresión y al libre tránsito
●Acceso y derecho a la justicia
●Derecho a la participación política
●Derechos digitales
●Derechos de las niñas y adolescentes
● Derecho a un trabajo digno y a un salario igualitario
●Derecho a una vida libre de violencias
Nombrarlos y recordarlos es también una forma de exigir que se cumplan en la vida cotidiana.

Cartilla de derechos de las mujeres. Gobierno de México.
Índice de Concientización por Fundación Instituto Natura
El Índice de Concientización de Violencia, desarrollado por Fundación Instituto Natura y Avon, mide el conocimiento, percepción y barreras que existen frente a la violencia, con el objetivo de generar información clara que ayude a prevenirla y atenderla.
Hallazgos clave:
7 de cada 10 conoce poco o nada la Ley General de Acceso.
33% no conoce ninguna otra ley de protección hacia mujeres y niñas.
32% considera que tiene poca o ninguna información para orientar o ayudar en casos de violencia.
50% no conoce ningún servicio de denuncia y apoyo.
54% de las mujeres declara haber vivido violencia.
86% reconoce situaciones de violencia cuando se describen de forma guiada.
32% no identifica espontáneamente como violencia lo que vivió.
47% considera que lo que ocurre en la pareja debe resolverse en privado.
65% cree que las mujeres no buscan ayuda por miedo a sufrir mayor violencia.
41% piensa que denunciar “no va a llegar a nada”.
26% no buscó ayuda porque no sabía a quién recurrir.
La violencia no solo persiste: se sostiene en la normalización, la desinformación y el miedo.
El 8M nos recuerda que los derechos de las mujeres no son concesiones; son el resultado de décadas de lucha, organización y resistencia.
Conocer nuestros derechos es el punto de partida. Saber a dónde acudir y visibilizar lo que aún falta es lo que transforma la norma en realidad. El reto no es solo reconocer que existen, sino ejercerlos y exigir que se garanticen.
Previo al 8M recuerda:
1. Infórmate sobre la ruta y horarios – Revisa las convocatorias oficiales o de colectivas para saber por dónde marcharán y a qué hora salir.
2. Elige un punto de encuentro claro – Acordar un lugar para reunirse antes y después de la marcha es clave, sobre todo si falla la señal del celular.
3. Ropa cómoda, lleva solo lo necesario – Antes de salir, lleva identificación, celular con batería, efectivo, agua y un snack. No cargues objetos de valor y escribe con plumón un número de emergencia en tu piel.
4. La señal del celular puede fallar – Por la cantidad de personas, es común no tener datos o llamadas. Ten un plan sin depender del teléfono.
5. El transporte puede cambiar su operación – Algunas estaciones o rutas se cierran o modifican durante la marcha, así que planea tu regreso.
6. Las colectivas suelen tener códigos internos – Algunas marchan en bloques con objetivos distintos (familiares de víctimas, trabajadoras, estudiantes, etc.). Respetar sus espacios evita tensiones.
7. El orden de los contingentes importa – Generalmente, los primeros lugares son para familiares de víctimas o causas específicas. No es solo una marcha: también es un acto simbólico de memoria y exigencia.
8. Algunas colectivas tienen consignas o posicionamientos propios – No todas marchan con los mismos mensajes o causas prioritarias, por lo que es importante informarse antes de sumarse a un contingente.
9. Hay brigadas de apoyo dentro de la marcha – Existen grupos voluntarios de abogadas, médicas, psicólogas o acompañantes que pueden ayudar si ocurre algo.
10. Respeta a las colectivas y sus espacios – Algunos bloques están destinados a familiares de víctimas o causas específicas. Observa y sigue las indicaciones.
11. La sororidad importa – Vayas sola o acompañada, en la marcha del 8M no estás sola. La sororidad se vive en la escucha, en el abrazo espontáneo, en la mujer que te pregunta si estás bien o te integra a su contingente si lo necesitas. Si vas sola, confía en la red que se teje ahí; si vas en grupo, mantente abierta a escuchar otras historias. La marcha también es un espacio para reconocernos y acompañarnos
Líneas de atención:
➢ 079 – Opción 1 – Línea nacional «Bienestar para las mujeres»
➢ *765 – Línea de apoyo, orientación y protección inmediata a mujeres en CDMX
➢ Si tu vida corre peligro llama al 911
El 8 de marzo es una fecha de conmemoración, reflexión y responsabilidad. Conocer nuestros derechos nos da fuerza; ejercerlos nos da libertad.
Es un momento para reconocer los avances logrados, pero también para visibilizar los obstáculos que aún enfrentan millones de mujeres para ejercer plenamente sus derechos.
Desde Fundación Instituto Natura y Avon trabajamos para generar información y herramientas que fortalezcan la autonomía de las mujeres y ayuden a construir un entorno más justo.