Por Roberto Yáñez
¿Qué ocurre cuando un escritor renuncia a su obra, en el punto más alto de su carrera, y decide mirar al otro con una atención radical?
Bajo esta tesis que plantea Mr. Gwyn, la dramaturgia escrita por Juan Cabello y dirigida por Alonso Íñiguez, a partir del texto homónimo del italiano Alessandro Baricco, que se presenta hasta el 15 de febrero en el Teatro Helénico.
Llega a escena una puesta que se adentra en el enigmático mundo de Jasper Gwyn, un escritor que, en la cima de su vida profesional, renuncia de manera inesperada al prestigio literario para emprender la búsqueda de un sentido distinto.

En ese tránsito, inventa un oficio singular: retratar personas con palabras, no desde la apariencia, sino desde aquello invisible que emerge cuando alguien es mirado con atención absoluta. Así, Mr. Gwyn transforma la escritura en un acto de intimidad y revelación, capaz de tocar la piel, habitar la belleza y nombrar el alma.
En un contexto que exige producir, exhibir y narrar sin pausa, la decisión del protagonista de esta historia se convierte en un gesto radical. Al elegir el silencio y la pausa, abre un espacio donde la palabra deja de ser mercancía para convertirse en encuentro, y la literatura aparece como una forma íntima de acercarse a la memoria, la sensibilidad y la experiencia profunda de los otros.

Reconocida como una pieza clave de la literatura contemporánea y traducida a más de treinta idiomas, esta obra del también músico italiano apuesta por la sobriedad y la precisión escénica, con un montaje que articula una relación directa con el espectador, donde imagen, cuerpo y espacio construyen una experiencia de alta concentración emocional. Así, la obra se instala como una propuesta que amplía los límites del relato teatral y abre una reflexión sensible sobre la forma en que nos acercamos a los otros.
Visión creativa
En palabras de Juan Cabello: “en un mundo que pide ocultar las grietas, Mr. Gwyn recuerda que el cuerpo y la existencia son más hermosos cuando se dejan ver. Una invitación a entrar en ese cuarto de luz ámbar donde alguien intenta con palabras y silencio, captar la vida de otro ser humano. Una invitación a volver a casa”.
El proyecto reúne un elenco de primer nivel integrado por: Mauricio García Lozano, Angélica Bauter, Arturo Reyes, Alejandro Morales, Lucero Trejo, Assira Abbate, Ana Sofía Gatica, Jacobo Lieberman, Abraham Jurado y Luis Ra Acosta. Cuerpos artísticos: Silvia Herida, Alejandro Arreola , La Nars, Marina Ortíz y Enrique Cervantes.

Una adaptación de Cabello, a partir de la novela homónima del escritor italiano Alessandro Baricco; bajo la dirección de Alonso Íñiguez; David Castillo en la producción ejecutiva; Mauricio Ascencio en el diseño de escenografía, iluminación y vestuario; Jacobo Lieberman en el diseño sonoro; José Manuel Majul en la asistencia de dirección; Carlos Alexis en la asistencia de producción; Alfonso Olguín en la asistencia del diseño sonoro; Alberto Robinson en la gerencia de producción; Marco Guevara en la gerencia administrativa, y Humareda, Bauter and Partners y 25 producciones en la producción general.