Cerezas frescas, el mejor aliado contra la diabetes

De acuerdo a la Federación Internacional de la Diabetes, hasta el año 2015, cerca de 415 millones de personas padecían diabetes a nivel mundial, siendo el tipo 2, el más común entre los afectados.

La diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el páncreas deja de producir insulina, o cuando el cuerpo no puede hacer uso correcto de la misma. La insulina es la sustancia encargada de facilitar la absorción de la glucosa obtenida de los alimentos hacia las células a fin de crear energía que alimente al organismo.

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Paulina Carranza, nutrióloga de Health On, indica que las diversas propiedades nutrimentales de las cerezas frescas, podrían reducir la resistencia de insulina y aumentar la tolerancia a la glucosa; “contienen un bajo nivel de glucosa, por lo que los pacientes con diabetes pueden consumir ésta súper fruta, en las cantidades recomendadas por su médico”, indicó Carranza.

Cuando la glucosa no es utilizada de forma correcta, los niveles de azúcar en la sangre aumentan de forma considerable poniendo en riesgo la vida de las personas al crear daños irreversibles en diversos órganos y tejidos.

El consumo de cerezas frescas ayuda a disminuir los niveles de azúcar en la sangre gracias al alto contenido de antioxidantes y antocianinas, compuestos encargados de crear el color rojo brillante característico de las cerezas que actúan como estimulantes de la producción y absorción de insulina  en el cuerpo humano.

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Cerezas del Noroeste invita a incluir las cerezas frescas en la dieta en esta temporada de julio a agosto, bajo las cantidades que un médico recomiende, para personas que padecen diabetes, ya que por sus antioxidantes podrían regular los niveles de insulina y glucosa en la sangre. Una ración de cerezas frescas contiene sólo 87 calorías, 22 gramos de carbohidratos, 1 gramo de proteína y 3 gramos de fibra.